Cuantas noches pensándote, imaginándote aqui, conmigo.
Cuantas noches esperando despierta a que vengas a darme un beso de buenas noches, y ni siquiera tengo el placer de saborear uno de buena espera.Pasan los días, y con ellos las noches, y no veo diferencia alguna entre ellos. Ya ni el café me hace sentir lo que solía, y se siente celoso de tu recuerdo porque es lo que más me mantiene despierta.
Si las paredes hablaran estoy convencida de que te llamarían a gritos para ver algo más entretenido, o eso o reclamarían otra dueña para lo que hoy por hoy, sigue siendo mi habitación.
Y las ventanas lo único que quieren es dejar de mirar a través de mi, y que yo, algún dia, mire a través de ellas. Pero la calle ya no me resulta interesante si se que tu ni estás, ni has estado en ella.
La única que no tendría queja es mi cama, porque no se siente sola, y es que yo siempre estoy con ella.
Y este boli, y el papel, que me conocen mejor que yo misma y que, tal vez, te extrañen más que yo, aunque no hayan tenido el placer de conocerte.
Y aquí estamos, yo y tu recuerdo, y un triste café, esperando un beso de buenas noches o, aunque sea, de buena espera.